Cómo administrar medicamentos de forma correcta

Cómo administrar medicamentos de forma correcta

Cómo administrar medicamentos de forma correcta

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Cuando los niños están enfermos, lo único que quieres hacer es ayudarlos a sentirse mejor. Pero con toda la diversidad de productos que hay, puede resultar difícil saber qué tipo de medicamento debes suministrarles, qué cantidad y con qué frecuencia.

Estos son algunos de los lineamientos básicos para comenzar:

Lee las instrucciones del paquete con mucho cuidado.

No todos los medicamentos se deben administrar a la misma hora o en la misma cantidad. Sigue las instrucciones del paquete y suministra a tu niño la cantidad correcta de medicamento y a la hora que se indica en la etiqueta.

Utiliza el dispositivo medidor que corresponda.

Utiliza un gotero, taza dosificadora u otro dispositivo medidor que venga con el medicamento. Los medicamentos tienen distintas concentraciones, de modo que no sirve utilizar la misma taza de un producto para medir la dosis de otro ya que no siempre es preciso. Conserva siempre el dispositivo medidor del producto, para que así puedas medir la dosis adecuada del producto. Si ya no tienes el dispositivo medidor, pídele a tu farmacéutico uno de reemplazo. Asegúrate de lavar el dispositivo medidor luego de usarlo.

Asegúrate de que el medicamento sea adecuado para la edad.

Asegúrate de administrar la fórmula correcta para la edad y peso de tu niño. Los medicamentos para niños pueden tener una fórmula específica, de modo que quizás debas cambiar la fórmula a medida que crecen. Siempre utiliza los medicamentos según se indica, y comunícate con tu médico si tienes más preguntas.

No tengas miedo de preguntar.

Si tienes dudas sobre qué forma o dosis es la más apropiada para tu hijo, no dudes en consultar a tu pediatra. Si tu hijo usa más de un medicamento o receta, tu pediatra o farmacéutico puede ser tu mejor amigo. Puede ayudarte a determinar cuál será el medicamento, la dosis y la frecuencia de uso adecuadas del producto, ya sea un medicamento recetado o de venta libre.

No utilices medicamentos en exceso.

Cuando tu hijo está enfermo, es posible que no pueda dormir bien por la noche. A menudo eso significa que tú, su padre o madre, no puedas dormir mucho tampoco. Sin embargo, es importante que sigas las instrucciones de administración de la dosis en la etiqueta. Nunca utilices un medicamento para el resfriado para que tu hijo duerma.